domingo, 15 de diciembre de 2024

Adicción medicamentosa


LA  ADICCIÓN  MEDICAMENTOSA.-



Se trata de uno de los fenómenos más cotidianos que nos está ocurriendo en plena era del progreso. Ahora que parece que el hombre domina o puede llegar a dominar todo, es cuando está más sujeto a las cosas, es cuando sui debilidad es más manifiesta.  La enfermedad tiene una etiología y unos síntomas entre los que se encuentra el que más nos perturba: el dolor.

 El mecanismo de la vida es defensivo y lucha contra la causa de la enfermedad mediante  procesos de inmunidad,  y además aminorando  o anulando los síntomas mediante procesos de adaptación. Cuando interviene la medicina  sin llegar  a curar por completo, como desgraciadamente ocurre en la mayoría de las veces,  se continua la segunda fase, la de habituación agregando una nueva dependencia : el propio fármaco, ya que su desaparición conlleva la reaparición del dolor o de la molestia crónica. El sistema nervioso no es un ente estático, sino que está evolucionando constantemente y en sus infinitas variaciones se adapta de las más diversas maneras a las circunstancias. La droga química es una circunstancia más y los innumerables neurotransmisores que maneja nuestro sistema nervioso sirven para estabilizar cualquier cambio funcional instaurado. La presencia continuada de una estructura química exterior que no puede ser eliminada sin reaparición de dolor va a realizar profundos cambios  en el equilibrio neuroendocrino de la persona y uno de esos cambios va a ser la rápida catabolización o destrucción del agente extraño, por lo que a un mismo nivel de eficacia médica va a ser necesario un aumento de dosis terapéutica. Así venimos observando en muchos pacientes de qué manera  el consumo de tranquilizantes llega a límites inconcebibles. Se ha producido una verdadera adaptación al agente externo que es sabiamente eliminado o neutralizado, pero no ocurre igual  con el factor síntomático, la ansiedad, que ahora requiere una mayor dosis terapéutica que antes.

Todos los fármacos contra los síntomas de la enfermedad: antiálgicos , antiinflamatorios, y ansiolíticos adolecen del mismo problema: la ADICCIÓN.. Es por eso que cada vez debemos de pensar más en una medicina etiológica. que cure verdaderamente. Si se realiza esta curación  la terapia sintomática necesaria no deja residuo alguno, pero si no se produce la verdadera  sanación entonces nos vemos obligados a medicarnos siempre para continuar frenando las molestias sintomáticas, fiebre, malestar, dolor, ansiedad, con todo el efecto colateral de adicción citado.

Ante toda terapia sintomática hemos de intentar  que no se prolongue en el tiempo demasiado para que el organismo tenga la oportunidad de volver a funcionar como antes del conflicto. Es la libertad, la no dependencia,  indispensable para la completa salud y bienestar tanto en el cuerpo como en  la mente . Repito: es la libertad algo  imprescindible  para el ser humano.

Según este esquema citado podemos clasificar los siguientes entes nosológicos:



Enfermedades infecciosas. - El descubrimiento de los antisépticos y de ,los antibióticos ha conseguido un auténtico triunfo del que la medicina actual se puede mostrar orgullosa. Pondré un ejemplo:  Un otitis presenta fiebre, malestar y dolor agudos debido a la inflamación del oído medio. Se recetan naturalmente antitérmicos y potentes antiálgicos, pero es lo primordial el antibiótico que, destruyendo los gérmenes del lugar, ha de realizar la verdadera curación . No será necesario mantener seguir luchando contra la fiebre o el intenso dolor, ya que desparecerán junto con la causa de la enfermedad.

Enfermedades metabólicas.- En ellas también se han producido grandes éxitos. Si no ocurre total curación, al menos se evitan la mayor parte de los efectos lesivos. La endocrinología puede mostrar numerosos ejemplos al respecto. He aquí uno:: Un diabético, de tipo I , en cuyas células pancreáticas no sefabrica insulina. Aunque no sabemos cómo se ha producido exactamente su problema si sabemos que es la falta de insulina la que produce todos los efectos morbosos de su enfermedad. La inyección de una dosis de esta hormona antes de cada comida soluciona todo la cuestión.. Esta medicina exterior administrada continuamente no provoca adicción ni acostumbramiento. Siempre necesitará el mismo diabético la misma dosis en función de la cantidad de calorías consumidas en las comidas y gastadas por el ejercicio. Este diabético puede hacer exactamente la misma vida que otro que no lo sea. Su única dependencia es haber de pincharse insulina.

Enfermedades por traumas.- Ni que decir tiene que el tratamiento  por inmovilización y si fuera preciso quirúrgico va a hacer innecesaria cualquier terapia crónica. Tampoco surge adicción medicamentosa

Enfermedades por des-adaptación.- Aunque son un verdadero cajón de sastre donde metemos todas las enfermedades de causas no conocidas, es el grupo que crea mayor índice de adicción, ya que siendo fácil comenzar a yugular sus síntomas  con fármacos selectivos, no es fácil después el prescindir de ellos. Se presenta en todas ellas el fenómeno de la adicción. Podemos clasificarlas en dos grandes grupos : Nerviosas y Reumáticas, .Las primeras requieren un amplio gasto de ansiolíticos, antidepresivos, sedantes, etc. Las segundas fundamentalmente antidolorosos y antiinflamatorios de modo continuo. Tratar de conseguir que el paciente no caiga en el consumo crónico sería de por sí el mejor resultado obtenible, que aún sin curación completa supondría una práctica adaptación a las circunstancias biológicas y psicológicas de la enfermedad.

Entonces...¿Qué hacer ante una adicción medicamentosa?.-

Sin duda hemos de distinguir dos clases: los tranquilizantes y los demás.

·En los primeros, dependiendo del grado de adicción menor o mayor será necesaria  la deshabituación brusca o bien la paulatina, es decir en fases de progresiva y continua disminución de la misma hasta llegar a su ausencia absoluta..

En los demás  medicamentos se puede hacer además una deshabituación sustitutiva. Quiero decir que como no se trata de sustancias  demasiado adictivas es posible sustituirlas por otras nuevas de diferente naturaleza química, que deben también ir disminuyendo en concentración hasta su extinción. Es cambiar un antidoloroso por otro menos potente (ej: Tramadol por Paracetamol) o un antiinflamatorio por otro menos peligroso (Ej: Cortisona por aceclofenaco), en dosis decreciente hasta su eliminación.

Una vez más aconsejo utilizar al máximo el potencial de producción de endorfinas propio del Sistema nervioso, practicando ejercicios, deporte, danza, audiciones de música, actividades de toda clase que absorban el interés y la ilusión de la persona.







Jonas

Marzo 2011.