jueves, 26 de diciembre de 2024

EL SECRETO DE LAS PIRÁMIDES

 

EL SECRETO DE LAS PIRÁMIDES.-

por Jesús Ramón Sánchez Martín


REGISTRO  DE PROPIEDAD

INTELECTUAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Núm.Expediente 12/RTPI-008734/2007

Ref.Documento:  12/064691.7/07

Núm Solicitud:    M-008468/2007

 

 


      Micerino, Kefrén y Keops, y en primer plano otras pequeñas pirámides.

De entre las maravillas del mundo antiguo sólo perdura la más vieja de ellas : la Pirámide de Gizah, que data del 2570 a.C. Ya captó, de forma poderosa,  este monumento indestructible la atención de los helenos que trataron de compendiar en siete maravillas  lo más bello de su mundo conocido. En las pirámides  encontraron una natural belleza y una enorme firmeza, consecuencia de la ingente energía constructora del pueblo egipcio.  A nosotros nos cautiva la grandeza, la solidez y la regularidad geométrica de estos gigantescos mausoleos funerarios. Nos impresiona la ingente labor de tallado y acarreo de tan pesadas piezas a lo largo de muchos kilómetros y durante muchos años por un pueblo que tan sólo conocía como metal de trabajo el cobre y como elemento abrasivo la arenisca del desierto.

Muchas teorías se han dado para explicar la construcción de las Pirámides, y todas la suponen fruto de una realización de unos planos arquitectónicos bien calculados y elaborados desde el principio hasta el final. No faltan coincidencias  aritméticas de determinadas medidas y operaciones aritméticas con los días del año, con la posición de determinados astros o con la edad de los faraones constructores. Para mí no existieron planos tan detallados ni cálculos aritméticos  o geométricos tan complejos. La existencia en la Gran Pirámide de Keops de numerosos y variados conductos interiores de caprichosas angulaciones y dimensiones, como las  rutas a las cámaras mortuorias, los respiraderos, etc, harían demasiado compleja la elaboración de unos planos en los que se deberían detallar una a una la posición de cada   gran piedra a colocar,  respetando las dimensiones y sentidos de los espacios interiores. Trataré de demostrar que son posibles estas realizaciones sin la necesidad de estrujarse el cerebro  con unos  cálculos geométricos y numéricos realmente  exhaustivos.


Hiladas inferiores de piedras de la Gran Pirámide.

 

El porqué de las pirámides.-

El pueblo egipcio, extendido en la estrecha zona de vida existente entre el desierto y el río Nilo, era, sin lugar a dudas, un pueblo muy observador de todo:  de las estaciones, de las plantas, de las crecidas y bajadas del Nilo, de la actitud de los animales que en esa zona convivían y sobre todo de las cosas pequeñas. No dudaron en nombrar dioses colaboradores de Egipto a todo ser viviente, desde el feroz cocodrilo (Solbek) que estimaban por su astucia, pasando por el mono imitador (Hapy), la fecunda vaca (Hathor), el veloz   halcón (Horus) y la escondida serpiente (Tierra), para terminar en el más importante símbolo del Dios de la vida: el simple escarabajo pelotero (Khepri). Observaron cómo éste insecto parecía transformar la inerme arena del desierto en vida . Amasaba pelotas con  tierra y sus excrementos obteniendo unas bolitas de las que pronto surgían larvas de vida. Eran pequeñas germinaciones de  plantas. Es decir: el escarabajo transformaba al estéril desierto en una pradera de vida verde. También los egipcios observaban las piedras, el mundo mineral que les daba los pigmentos para pintar, los ladrillos para construir  y el metal para realizar sus instrumentos de trabajo , así como todas sus armas. Vieron cómo en ocasiones cristalizaban con formas caprichosas y cómo una simple gema de sal , abandonada en una solución concentrada de la misma, iba poco a poco creciendo con  unas formas perfectas, sin fallo geométrico alguno. Observaron que el fenómeno lo repetían  también otras piedras que lentamente habían crecido con rectilíneas bellezas a lo largo de los siglos. Así, posiblemente  conocían el diamante, el oro, la magnetita, la fluorita, la pirita, la galena y el lapislázuli, de todo el mundo de África y Medio Oriente entonces conocido. Sin duda aquello era para aquellos egipcios un invento más por la imaginación de sus maravillosos dioses creadores .

Si ellos querían congraciarse con los dioses en el momento de la muerte..., ¿ qué mejor manera que invocar su presencia con una forma que les fuera conocida y a la vez grata?... Es así como probablemente se consagró por primera vez en la historia la idea de un monumento funerario en forma de pirámide. Digo por vez primera porque la raza humana a lo largo de la historia a realizado después otras diferentes pirámides en Centro América y en la vieja China, de las que más tarde hablaremos. Y digo también que se consagró mas  no nació , porque muy antigua fue la  manifestación funeraria de la mastaba y muy anterior aún los monumentos del  prehistórico neolítico, en los que el menhir y el dólmen con sus enormes piedras significaban algo muy trascendente: el paso de la Muerte.. Esto es  lo que caracteriza la historia humana y lo que diferencia al hombre de otros animales que hayan dejado algún rastro:, el que el ser humano siempre haya tenido una constante y obsesiva  preocupación  por la muerte demostrada en la construcción de  monumentos especiales .

En la zona de Saqqara, próxima al actual El Cairo, existen muy numerosas mastabas, de reyes, de nobles y hasta de artesanos y trabajadores. En ellas todos buscaban la paz y la inmortalidad  en un seguro lugar de  descanso. Construyeron pequeñas excavaciones de forma rectangular dotadas de una sala y una entrada oculta en la superficie, para depositar allí sus muertos, sus pertenencias  y sus recuerdos perpetuados en inscripciones con dibujos ciertamente muy elaborados y reales. Cientos de ellos lo atestiguan en esa zona con un arte pictórico de bajo-relieves impresionantes por su  calidad y fastuosidad, en los que no asoma la tristeza y sí la esperanza firme en una segura resurrección con Osiris. Los faraones de las primeras dinastías de Egipto quisieron distinguirse todavía más y fueron colocando mastabas  sobrepuestas,  realizadas a base de  ladrillos, sobresaliendo el conjunto en forma de  pirámide truncada  de 6 o 7 plantas. Cada una de ellas estaba  dotada de su cámara mortuoria y tenía escondida su  entrada. Alguien tuvo la idea de revestir el conjunto con piedras creando un conjunto geométrico piramidal que les recordaba probablemente la forma de algunas muy preciadas gemas. Pero con el tiempo y la lluvia dicho revestimiento se deslizó quedando la pirámide de mastabas tal como se hizo: escalonada. De entre las numerosas pirámides escalonadas destaca la llamada gran Pirámide de Dosher. He aquí una foto que realicé de ella.


Gran Pirámide de Dosher (Saqqara)

Las pirámides de Gizah, algo posteriores,  pertenecen ya  a la IV dinastía, más progresada. La construcción de un monumento funerario colosal y bello se debería de realizar de otra manera mucho más sólida en la que no hubiera deslizamiento alguno ni hundimientos. El método constructivo va a ser diferente como veremos.


Vista satélite (obtenida de Google-maps) de las tres grandes pirámides al mediodía. Se aprecian sus  gemológicas proporciones, e idénticas orientaciones


Otra vista satélite ampliada, también obtenida de Google-maps,  de la Gran pirámide de Keops, en la que se aprecian claramente  tres entradas. La puerta Norte a la derecha, que estaba oculta,  es la auténtica y las otras dos:  falsas, fueron relizadas probablemente para desorientar a los saqueadores.

 

CONSTRUCCIÓN DE LAS  PIRÁMIDES.  (mi propia teoría)

Teoría del crecimiento gemológico por aposición de capas.

Esta teoría que expongo es contraria a la generalmente  imaginada de construcción  por superposición de terrazas, en la que se parte de una gran base  sobre la que se van edificando pisos menores completos hasta la altura final., que además requiere la construcción de grandes planos de arena inclinados adjuntos para la subida del material

Comenzaría, sin duda, la construcción con el reconocimiento del terreno que debía ser pétreo para asegurar que el peso de los millones de piedras a soportar no pueda permitir hundimientos ni deslizamientos laterales. Una vez escogido un lugar en la cercanía de alguna gran cantera que proporcionase gran cantidad de  roca a tallar y contando con la presencia de afluentes navegables del Nilo facilitadores del transporte para tales materiales, Se habría de realizar también una mastaba subterránea con su conducto y cámara mortuoria subterránea. Una vez terminada ésta se procedería a la colocación de las primeras piedras alrededor del conducto vertical de la anterior construcción. Cada elemento pétreo debiera ser un cubo de aproximadamente 1,10 x 0,50 x 0,50, m . También existiendo abundante material, se utilizaría un paralelepípedo rectangular del doble de longitud e idéntica altura que equivaldría a dos cubos unidos. En caso de escasez de roca se podrían rellenar el volumen unidad con losas o trozos más pequeños ajustados a dicha medida. Dependiendo de la oferta real de piedras de la cantera, estas piezas se agruparán en unidades cúbicas , simples, dobles o fragmentadas del material posible  tallado. Si un niño actual con suficientes piezas de construcción bien cúbicas o bien en forma de  paralelepípedo,  hubiera de realizar una perfecta pirámide sin duda comenzaría como a continuación explicamos. El resto sería crecer, como lo hacen  los minerales, continuamente desde el centro hacia afuera y de la misma manera.  Los antiguos egipcios me parece que también jugaron con sus piedras de esta forma:

 






Primeros pasos. -La primera capa o "cuadrado inicial" sería la colocación de ocho grandes  piedras cúbicas de  idéntica altura en contacto y dejando así un agujero central, también de forma cúbica,  espacio que se prolongará verticalmente y habrá de ser después el conducto de salida por arriba para el POSTE GRUA con una gran polea .  Cada siguiente capa tendrá doble labor: colocar similares piedras por fuera en íntimo contacto agregando una más en cada vértice y otras tantas encima reconstruyendo igualmente la capa anterior alrededor de la luz central.  Las sucesivas  capas se harían realizando nuevos rodeos y reconstrucciones de las anteriores con las mismas normas. Así sucesivamente se hace crecer en sus tres dimensiones a la monumental pirámide con su conducto vertical central respetado. Cada nuevo piso supone la colocación de 4 grandes cubos, uno en cada vértice de piso hasta finalizar con 8 en la última  cúpula. Obsérvese que siempre  va quedando vacío el hueco central  que en el vértice albergará el fuerte poste con la gran polea indispensable para la constante incorporación en subida del material pétreo.

Repito: Hay que observar la aparición de un hueco negro en el centro de cualquier etapa, que se continua verticalmente hasta la base de la pirámide. Este agujero o conducto  natural sería muy útil para clavar en él la base de grandes poleas. Tal como lo hicieron los egipcios, parece que así se adelantaron a Arquímedes ("Dadme un punto de apoyo y levantaré la Tierra.."), transportando las gigantescas piedras a lo largo de todas las caras y  rehaciendo cada estrato hasta lo más alto de la pirámide.

También hay que hacer notar aquí la posibilidad de construir de la  manera mencionada un tronco de pirámide originado al paralizar la aposición de piedras por capas de la construcción cortando su crecimiento. Hemos de ver cómo para incluir determinadas estructuras dentro de la pirámide de Keops, no así la de Kefrén o Micerino en las que se supone no  hay estructuras interiores, los antiguos egipcios debieron hacer primero un tronco de pirámide para  realizar luego el vaciamiento de la estancia adecuada y la  colocación de su techado con "vanos de descarga". Luego se haría germinar en el centro de la terraza superior una nueva pirámide que acabará por engullir las obras realizadas y prolongarse sin solución de continuidad con el primitivo tronco. Así se integra el crecimiento de la gran y definitiva Pirámide con elaboradas estructuras internas. Tal como se aprecia en las siguientes imágenes:


Colocación de las pesadas losas de techo y vanos de descarga (marrón) de la llamada cámara del rey C. En el centro de la terraza se aprecia el germen de la pirámide nueva GPN que probablemente se comenzaría con las piedras extraídas de la cámara del rey. Se aprecian a la derecha las grandes poleas movidas o soportadas por una gran fuerza (G.F), probablemente cada  cable tirado por uno o dos  centenares de bueyes. Indispensable el soporte del mástil (P) central muy sólido y bien enclavado en el vértice.

Posibles fases de la construcción de la Gran Pirámide.-

- 1.- pequeña pirámide acuminada por la excavada cámara de la Reina, incluye el comienzo de un conducto lateral, así como de dos de ventilación.- 2 Tronco de pirámide  retenido para vaciar la llamada Cámara del Rey, incluye el gran conducto ascendente, parte del transverso de la Reina y buena parte del estrecho ascendente.-3.-Germinación de la pirámide pequeña anexa a las losas del techo y vanos de descarga de la cámara de Rey,  que termina por engullir dichas estructuras continuando la silueta de la pirámide (pintado en verde claro).- 4 Crecimiento final de la Gran pirámide que tan sólo incluye la parte externa del conducto ascendente, taponada por bloques de granito desaparecidos hoy,  y el de entrada que siempre permitió el acceso a la cámara subterránea.

 

SIMILITUD CRISTALOGRÁFICA

Es así, por aposición de capas, como crecen los cristales minerales , como  los antiguos egipcios lo hicieron, se dieran cuenta de ello o no. Se trata de un estilo muy diferente de hacer crecer un monumento, muy distinto del universalmente empleado de superposición o sea: de  construir  primero una base total   y luego ir apoyándose en ella para edificar  nuevos pisos consecutivos más pequeños.. El resultado del crecimiento por aposición de capas  no puede ser  geométricamente más  perfecto y bello. Se puede apreciar la similitud de ángulos y caras apreciadas entre una vista aérea de una de las grandes Pirámides de Egipto y un pequeño cristal de  una gema de fluorita semienterrada (medio octaedro) en la tierra de la que  procede. El diamante, el oro y la magnetita, entre otros, como también puede verse, también cristalizan en octaedros  de la misma manera (sistema mineral cúbico).



Vista aérea de la Gran pirámide de Keops y debajo  de una molécula de fluorita idéntica al cubo pétreo descrito anteriormente. Apréciese su total similitud y forma de crecer por aposición de material.

 



Diamantes en bruto (Sudáfrica).  Obsérvese  el perfecto octaedro del centro.



Cristales de magnetita sobre cloritocita  (Alpes,  Tirol) (¿.....pirámides en las montañas?)


 CONSTRUCCIÓN HISTÓRICA

Pero vamos a ver lo que nos cuenta sobre la construcción de las Pirámides egipcias el  gran  historiador Herodoto (450 A.C),  "turista" verdadero que viajó de la antigua Grecia a Egipto para conocer, como muchos de nosotros hacemos hoy,  la primera maravilla  del mundo, el único  testimonio que guardamos de la antigüedad.  Nos transmite  lo que oyó contar a un guía oriundo del país sobre la manera de construir esta obra colosal. Así nos lo narra en su segundo libro "Euterpe":

"He aquí cómo fue construida esta Pirámide: 

 Primeramente se comenzó por una sucesión de gradas que algunos llaman "crossai" y otros  "bomides". Cuando la Pirámide estaba construida de esta manera, se elevaba el resto de las piedras con ayuda de máquinas hechas de pedazos cortos de madera". "Había tantas máquinas como gradas, o bien una misma máquina fácil de transportar se instalaba sucesivamente en cada una de las gradas cada vez que elevaba la piedra. La piedra se elevaba desde la tierra hasta asentarla en la primera grada; llegada allí, se colocaba en otra máquina, pues había tantas máquinas como gradas,; o bien una misma máquina, fácil de transportar, se instalaba sucesivamente en cada una de las gradas cada vez que trasladaba la piedra elevada".

Al decir "cuando la pirámide estaba construida de esta manera", da a entender que se construía una pirámide entera por aposición de capas completas ("crossai" o "bomides") , y no de pisos horizontales como se suele imaginar. Es justo tal como nosotros lo hemos descrito anteriormente: Crecimiento por aportación de capas nuevas.


Diferentes máquinas en gradas  y vértice. Uso de animales de carga. Multiplicación de las fuerzas empleadas para elevar o desplazar las pesadas cargas. (cada piedra podía pesar unos 2500 Kg), mediante el aumento de diámetro de las diferentes poleas. Se puede apreciar que es el apotema de cada cara el sitio idóneo para las instalación de las numerosas cuñas de subida y que sería natural que éstas dejasen alguna señal en dichas caras.

Subida de cargas por planos inclinados.- "Los pedazos cortos de madera" de Herodoto.

Siendo el ángulo de subida de la superficie piramidal sumamente fuerte de 52º , la fuerza a aplicar para desplazar una masa de roca de P =  2500 Kg sobre unas ruedas o rulos que suponemos con un coeficiente de rozamiento (u) de 0,5 sería:

F = P((sen(a)+u.cos(a)) . Siendo P=2500 Kg  a=52º y u=0,5  

F= 2500 kg x 1,096 = 2740 Kg.

Resultado: la fuerza de desplazamiento es ligeramente superior a la de su peso en vertical . Esto quiere decir que los egipcios con sus poleas podían desplazar por dicho plano inclinado dichas cargas casi de la misma manera  que hoy la técnica moderna lo hace levantándolas con altas grúas. También ellos podían multiplicar la fuerza a expensas de un movimiento de la carga más lento, dando una aumento del brazo de una polea a otra.. Ciertamente, con una razón de diámetros de poleas 1/10, 2 o 4 bueyes pueden dar una fuerza de arrastre de  unos 274 kg durante 100 metros para subir una carga de 2500 kg sobre rulos en una pendiente a 52º en una distancia de rampa de unos 10 metros. Terminada dicha ascensión se impediría el retroceso de la carga con un freno similar al expuesto en color verde en el gráfico inferior, otro "pedazo corto de madera",  y se recomenzaría el movimiento de los bueyes y poleas.

Se representado en publicaciones y películas el papel motor de la fuerza constructiva en una multitud de esclavos aporreados por el látigo de los guardias faraónicos, pero hemos de saber que "En una intensa investigación, Mark Lehner descubrió en los años 1970 los restos del poblado de los obreros de las pirámides, encontrando muchos huesos de vaca en la calle principal, tantos como para dar de comer a miles de hombres durante casi un siglo. Además, también encontró miles de raspas de pescado, indicando que además de carne de vaca también se les distribuían toneladas de pescado del Nilo. Esto no significa que no hubiesen pasado una vida laboral dura, sus esqueletos presentaban signos de artritis y sus vértebras bajas muestran el desgaste por cargas pesadas.[4]​ La compensación fue ser enterrados en una necrópolis junto a las pirámides, para compartir la vida eterna con su soberano."    ( Wikipedia )


Las cuñas (con los rulos y las poleas constituían  los "pedazos cortos de madera" de Herodoto, en la ilustración en rojo), transformaban el dentado perfil de la pirámide en una superficie regular por el que podían subir sobre rulos, o quizás auténticas ruedas,  las grandes piedras. Probablemente uno o varios  agujeros  en cada una, en los que se podía alojar un fuerte madero, (en verde), podía suponer un seguro que impidiese el accidental desplome  hacia atrás y abajo de la pesada pieza. Lógicamente debía haber siempre alguien dedicado a impedir con este seguro dicha posibilidad.  Al igual que, si se usaron rulos y no ruedas , era preciso también alguien para cambiar continuamente sobre la marcha los cilindros de desplazamiento.



En la cara  derecha o Sur  de la Gran Pirámide (la de la derecha  de la foto superior,  o la que está en semi-penumbra de la foto inferior) , así como en sus caras opuestas, prestando atención se aprecia claramente, la cicatriz de lo que debió de ser la rampa de tránsito  de material, hecha bien en la construcción inicial de la pirámide o también en el secuestro y bajada de las piedras superficiales robadas  por los mamelucos.  Es más probable la primera opción  dado que sería  mayor  el peso de las grandes rocas sobre las múltiples cuñas descritas, que el de las de revestimiento, mucho más pequeñas y ligeras. La construcción siempre lleva un orden preconcebido (un carril de subida) y no la destrucción o el robo que, anárquicos por naturaleza, probablemente llevarían  cualquier camino irregular.  Se aprecia también en el vértice superior la diminuta imagen del agujero del punto de polea, equivalente a la actual grúa  para el ascenso del material. Estos surcos y señales  han pasado desapercibidos para todos los egiptólogos,  pero en una vista desde satélite y con determinados ángulos de iluminación solar se observan nítidamente.   !Sorpresas de una afortunada vista de pájaro ! 

Los egipcios conocían bien la rueda, pero es posible que para estos menesteres usaran mejor  rulos compactos o cilindros de madera cuyo giro presenta probablemente menor coeficiente de rozamiento que los diversos ejes de la ruedas de un carro transportador. Con cuatro cilindros se puede acompañar el movimiento de una carga considerable con tal de ir colocando la rechazada por atrás y  nuevamente colocarla delante, labor que podría realizar perfectamente un sólo hombre atento al movimiento. Una vez llegada la carga al punto de asentamiento no se colocaría nuevo rulo, se vencería hacia adelante y después usando una larga palanca, se levantaría ligeramente por detrás para poder recoger el último cilindro. Ya sin éste con un movimiento de descenso de dicha palanca la piedra se deslizará lentamente hasta su apoyo definitivo. Me inclino más a la hipótesis de que los antiguos egipcios usaran rulos y no ruedas, ya que pese a un transporte más cómodo con éstas, la descarga en el lugar apropiado, dado su mayor diámetro, sería mucho más laboriosa y requeriría un mayor esfuerzo de ascenso y descenso de la carga para retirarla del necesario carrito transportador, lo que haría el sistema demasiado complicado.


 

Modo de transporte y descarga de las piezas mediante rulos o cilindros.

 

¿Cómo realizar los corredores, conductos laterales y respiraderos?.

Esquema de los conductos de la gran Pirámide que abocan al llamado salón mortuorio del Faraón y de su esposa. Se aprecia el gran corredor (8) fotografiado  a continuación. Las salas de arriba hacia abajo son : la sala del Rey (11), bajo un sombrero de 5 grandes y planas moles de piedra (12) y sus  vanos de descarga, que impedían el desplome del techo y  la protegían de filtraciones de agua en caso de lluvia. Debajo está la cámara de la reina  (7) y ya en la zona inferior la cámara subterránea (4) que llegaba al exterior (1) por la entrada principal (5) o por un largo conducto subterráneo. Se aprecia  la cámara subterránea (4) y la galería descendente que en ella aboca. El Pozo descendente que une ambas galerías. En la masa de la pirámide se aprecian también los canales de ventilación para la cámara del Rey y de la Reina.

Para realizar los corredores no hay más que colocar un hilo bien visible sujetado por dos postes cuyos extremos marcarán   el principio y el fin del conducto. Por ejemplo: desde el punto medio de la capa 45 Norte con un ángulo de 30º descendente, durante 30 pasos. Al ir colocando las piedras de la pirámide se habría de respetar  dicho trayecto sin aportar en él piedra alguna, procurando tapar por encima los huecos con pequeñas piezas y, a lo largo del corredor y cámaras con losas anchas para formar los techos. El del  del corredor que habría de más estrecho (1 m de ancho x 1,20 m de alto). El gran conducto ascendente supuso, sin duda la suma de 8 0 10 conductos simples juntos con el mismo punto de  comienzo, la misma dirección y el mismo punto final. Las salas probablemente se harían por vaciamiento de las piedras puestas e implicarían  la necesidad de aportar para ellas un  techo sólido, que en el caso de la cámara del Rey de 50 metros cuadrados obligó a imponer pesadas losas de granito, separadas por uno vanos  de descarga".. Ante el temor de que alguno de ellos se pudiese partir por el peso inmenso superior obligó a poner   varios vanos  superpuestos, nada menos que cinco, que quizás fueron calculados para una pirámide mucho mayor que la realizada.


Gran Corredor de la Pirámide. Obsérvense las naturales grandes piedras laterales interiores bien cortadas y perfectamente medidas y alineadas.  También las losas  que en sentido perpendicular integran el techo.

Si deseas recorrer virtualmente  con Jiménez del Oso el interior de la Gran Pirámide puedes hacerlo desde la Webb:

http://historialenguajehistoria.blogspot.com/2007_04_01_archive.html

Te desplazas a Las pirámides de Caral (2)  la pones en marcha y paras, escoges menú . Se ofrecen en pequeño una serie de filmaciones escoges la que dice Related: La Pirámide (1).  Merece la pena el viaje virtual.

 Los conductos de ventilación.-

Pensaremos que  durante la construcción conductos de ventilación  de más 50 o 100 metros se requerirían unos postes demasiado grandes o altos, difíciles de sujetar  La solución pudiera ser  marcar el trayecto utilizando un rayo de luz que fijase una dirección espacial que  respetar. En el núcleo de la pirámide, o en la cámara del Rey o de  la Reina se ponía un metal bruñido que reflejase cualquier luz incidente procedente del sol reflejado por otro espejo exterior. Al colocar cada nueva piedra habría que evitar que tapase dicho reflejo. Así quedaba hecho el conducto. Era ésta y no otra  la manera de poder visualizar las pinturas de los mausoleos enterrados en el  Valle de los Reyes, donde no aparecen trazas de haber sido usadas nunca  antorchas para poder verlas y por eso sus pinturas se hallaban tras 3.500 años estaban totalmente  intactas. Tal era la sencillez, exactitud y precisión que satisfacía, sin duda, a los constructores egipcios. 

La manera de como no fueron edificadas las pirámides.-


No fueron edificadas como nosotros solemos hacer los edificios por plantas enteras. Así lo muestra en su comienzo la parte inferior del grabado. En la superior se aprecia cómo en la colocación de las filas externas sería crítico el ángulo correcto preciso de 55º sexagesimales (ángulo en azul), para poder conseguir al final una proporcionada pirámide cuadrangular (semioctaedro) , dotada de caras con superficies totalmente planas, tal como se aprecia en las fotografías de  las pirámides desde satélite. Una pequeña diferencia  angular (ángulos en rojo) de una cara a otra , debida al distinto tamaño de las piedras, se iría acumulando y acabaría dando planos irregulares , unas aristas curvas u oquedades o resaltes geométricamente desastrosos. La cúspide de la pirámide entonces no caería en el centro geométrico de la misma , sino que aparecería desviada del mismo (pirámide oblicua).

 La construcción de monumentos de paredes verticales como son nuestros edificios se auxilia con la plomada, que marca la vertical perfecta en todo lugar. Si la construcción no es vertical, sino de rectas anguladas los planos se complican sumamente y son necesarios precisos medidores ópticos angulares de los que carecía la civilización egipcia.

 ¿Qué objeto tuvo la construcción de el gran Corredor?...

Posiblemente trataba de albergar un gran volumen de algo, de lo que no fue llenado nunca. Quizás muebles, o  pertenencias, acaso otros nichos para momias de familiares de la nobleza real. También es muy posible se albergase en ella gran material de piedras destinadas a taponar los conductos y pasadizos una vez terminado el enterramiento del faraón.

¿Qué objeto tenía la cámara subterránea inferior?...

Probablemente el de albergar los vasos canopes conteniendo las vísceras de las momias. Habiendo permanecido con fácil acceso a lo largo de toda la historia es natural que no quede hoy día nada en ninguno de ellos.

¿Porqué son los conductos quebrados y no rectos?

Para desorientar a los posibles ladrones de tumbas que se encontraban con falsas ramificaciones y  taponamientos de piedras. 

¿Porqué las losas de techo tan grandes, pesadas y numerosas en la cámara del Rey?

Para poder tapar su inmenso techo y que no cayesen dentro las pesadas piedras de la parte superior. Temiendo la rotura de alguna de ellos con un catastrófico aplastamiento del sarcófago faraónico se dispuso nada menos que de 5 grandes losas separadas llamadas "vanos de descarga".  Su número apunta a que probablemente se pensaba dar a la Pirámide  un volumen y peso  mayor a soportar del que tuvo finalmente.

Las citadas losas que pesaban individualmente unas 60 toneladas, fueron subidas a su sitio con grandes poleas instaladas en el propio eje piramidal (conducto vertical), como único punto de fuerte apoyo. Desde allí la fuerza se multiplicó con polipastos, o al menos con  el uso de  ruedas de tracción con gran diámetro tiradas por bueyes, que ya se utilizaban desde a muy antiguo para laborar sus plantaciones. (quizás empleasen más de 50 de animales para tirar de una polea). En las películas se suele filmar esa labor a cientos de esclavos que moverían para ese trabajo.

Tallado y acarreo de los bloques de piedra

He ahí el gran trabajo de construcción.  Los antiguos egipcios no poseían los instrumento de corte de rocas a base de diamante que posee nuestra industria. Pero su capacidad de observación y su enorme constancia en el trabajo de esculpido con martillo y cincel les permitió unos resultados muy positivos. 



 Piedra mural encontrada en Kom Ombo donde se aprecia la talla de un pequeño nicho en forma de doble cuña, así como la introducción de una gruesa astilla de madera.  Una vez hinchada la madera por el agua, después de unos meses, la partición se facilitaba con algunos golpes de cincel visibles en la zona deseada, rotura  que ya había comenzado con una discreta raja producida por la lenta dilatación de la madera. Así se utilizaba la  natural línea de rotura de la roca.

 Nos podemos imaginar una inmensa serie de bloques de piedra fracturados repetidas veces en los que no es preciso más que seleccionar y esculpir por martilleo algunos bordes o superficies. También eran conscientes los egipcios de que no hay mejor capacidad de unión de una pieza con otra que la que ocurre si ambas proceden del mismo cizallamiento de manera que se corresponden mutuamente en todas sus prominencias y oquedades. Así comprendemos que entre muchas de las piedras que componen las tiras horizontales de la Pirámide no cabe ni el filo de una navaja. Los egipcios utilizaban perfectamente los taladros que eran barras de cobre estriado con arena de cuarcita con las que por giro iban rayando y produciendo sobre los materiales duros los agujeros que necesitaban para el transporte de las moles pétreas. Igualmente con discos giratorios de cobre  también forrados con fundas de granito o de cuarcita conseguían pulirlas dejando una superficie bastante uniforme para lucirla  en las superficies exteriores. Ellos conocían el hierro, prueba de ello es una pieza del mismo hallada en la Gran Pirámide, alojada en un conducto de difícil acceso y también la presencia de algunos pequeños objetos de hierro encontrados en el ajuar de la tumba de Tutankamón. El puñal que este faraón llevaba hoja de oro, a diferencia de los militares de menor rango, en los que la hoja era de cobre. No obstante muy probablemente  no  usaban el hierro en las armas porque lo consideraban pese a su mayor dureza  más  frágil (hierro colado) que el cobre. Sabían que ese hierro  sometido a una percusión violenta sobre la roca se partía en pedazos. El cobre, mucho más blando resistía los golpes sin fragmentarse. Este metal revestido de piedras duras como cuarcita, podía perforar una roca. Con  instrumentos de esta clase los egipcios daban forma a las piedras y moles de caliza y granito para la construcción e igualmente  tallaban gigantescos obeliscos de mármol y esculturas con finísimos detalles de muy diversos y duros materiales tales como la diorita, la obsidiana, el esquisto, y el basalto .

No obstante, los egipcios aún no conocían el acero, que es el  hierro dotado de mayor dureza y elasticidad ,  conseguido por enfriamiento rápido de una fundición de metal rica en carbón, el que, por necesidad, empezaron a experimentar  sus enemigos los hititas. Hasta la edad media no se había de conseguir en Europa la perfección técnica para conseguir el acero templado de las buenas espadas (ej.; Toledo), y sólo en la edad contemporánea se ha dispuesto  de medios industriales para su fabricación e inclusión en las propias vigas de los edificios.

El acarreo de la piedras suponemos que siempre se realizaba utilizando planos inclinados por los que se deslizaban tiradas por fuertes poleas o sobre rulos de madera hasta llegar al  lugar que debían ocupar, Eran depositadas cuidadosamente en éste por la acción de una larga palanca apoyada en uno de los rulos según el esquema gráfico expuesto. Más adelante probablemente éstos se utilizaran  para determinados trabajos en los templos y en los enterramientos. Estos instrumentos fueron los idóneos  para depositar moles de roca en el sitio oportuno o para colocar tapaderas de  lápidas mortuorias sin rotura alguna. Fueron  malinterpretados en las pinturas antiguas por otros "eruditos egiptólogos" como aparatos para "abrir la boca del faraón muerto".  Realmente lo que abrían o cerraban era la tapa de un sarcófago. Se hallan  bien   representadas estas palancas en jeroglíficos de numerosos paneles monumentales, bien como símbolo de construcción, o bien como símbolos de sepultura. Yal cosa se aprecia en la pintura sobre el enterramiento de Tutankamon. En el punto de mayor presión y roce iban recubiertas estas palancas por una pequeña funda de material duro (probablemente cuarcita, véase en la ilustración en color marfil o gris).

Modo de engarzar las poderosas palancas egipcias para el transporte y depósito de la roca. Detalle de su ilustración jeroglífica de construcción (E) o de enterramiento en un sarcófago (E). Los grandes bloques o pesadas tapas del sarcófago(ilustración en lado derecho) pueden poseer un pequeño agujero tallado donde se encajarían dichas garras y con una presión mantenida por maderos transversales sería  posible su separación de la base y  su elevación para el transporte con unas cuerdas y polea. (imagen de la izquierda)


Arriba: Muestra de ilustración jeroglífica de la pinza mencionada  en el "cartucho" del sarcófago del faraón Siptah.

Abajo: Imágen del Rey AY dando sepultura a la momia de Tutankamón. (pintura en la tumba de este Faraón).   Apréciese, en la palanca que tiene el personaje de la derecha, el pequeño resalte blanco en dicha palanca (probablemente cuarcita), clave para depositar la piedra o losa  haciéndola girar lateralmente ( según experimentación y descubrimiento de Luis García Gallo). 


Los saqueos de las pirámides.-

A finales del Siglo IX de nuestra era, imaginándose que la Gran Pirámide contenía aún grandes tesoros, el jalifa Al-Mamun ordenó abrirla de forma "oficial". Perforó un túnel largo a la altura de la entrada paralelo al camino de entrada y consiguió sacar por él, después de fuertes esfuerzos, las piezas de duro granito que obstruían el camino. Ya despejado éste, consiguieron llegar llegar hasta las cámaras centrales,  entonces se creó la leyenda de haber existido una momia acorazada de oro y riquezas. No sabemos si encontraron o no un tesoro, pero si ellos  se apoderaron del oro la debieron fundir, pues no ha quedado de él rastro alguno. No obstante lo de las expoliaciones funerarias ya era practicado desde la más remota antigüedad por los propios saqueadores egipcios, hecho por el que los faraones, muy  decepcionados, buscaron lugares más seguros que las  pirámides en mastabas situadas en lugares muy escondidos del Valle de los Reyes ( ignoraban que, salvo raras excepciones,  tampoco allí se habrían de librar de las profanaciones y de los robos..). Tan sólo persiste hoy en la gran pirámide, dentro de la cámara del Rey, un sarcófago de duro granito rosa, roto en una de sus esquinas. La razón de que no robaran su valiosa  tapa, es la de su peso y volumen que no cabía por ninguno de los conductos de la antecámara. Es decir: fue colocado el sarcófago en su propio lugar a cielo abierto durante la construcción de la pirámide. Llama la atención en dichas cámaras y pasadizos la ausencia de pinturas de todo género, cosa harto extraña en la civilización egipcia.

Bien cierto es que desde entonces, abierta la veda, comenzaron a desaparecer las piedras de revestimiento de las pirámides, de valioso material y pulimento, piezas pequeñas y fáciles de transportar que fueron a parar en gran parte  a la fachada de lo que hoy es la Mezquita del Sultán Hassan, cerca de la Ciudadela de el Cairo... Comenzaron por la cúspide de la Gran Pirámide, de la que arrebataron algunas hileras fáciles,  continuaron por la superficie de sus caras arrancando todas las blancas piezas pulidas, a excepción de algunas que por su gran pesadez quedaron abajo.(véase en mi primera foto que están depositadas algunas por encima de la fila base) Afortunadamente tampoco pudieron cargar con las innumerables moles calcáreas de más dos toneladas que pesan algunas rocas piramidales. Esto es lo que  ha hecho que estos monumentos hayan persistido más de cuatro mil años. Son la primera y única de las maravillas de la antigüedad que  asombrosamente persiste pese a la infinita rapiña humana. Es porque el destruirla requeriría  casi tan costoso  esfuerzo  como lo fue el edificarla... y  los verdaderos ladrones no tienen nunca ganas de trabajar en serio….., si así fuese no se dedicarían a robar. Lamentablemente los saqueos que realizaron los occidentales más progresados, franceses, ingleses, alemanes, americanos, etc.,etc,  de todas las grandes obras de la arquitectura y escultura egipcia son indescriptibles. Consideramos que todas las obras de tan importante civilización, la mejor, la más completa y la más amplia conocida, son patrimonio de toda la humanidad y deberían estar en el lugar donde fueron hechas, y no en diversos  museos europeos y mucho menos, como ocurre en el caso de los obeliscos, en cualquier plaza occidental de tres al cuarto. Al respecto desearía expresar que los obeliscos, según nos descubre Luis García Gallo, no eran meros adornos captadores de la fama del faraón o de los influjos celestiales, realmente fueron los soportes de las grandes poleas necesarias para el alzamiento de las enormes piedras de los templos, después bien ornamentados y embellecidos, ya usados, dando cuenta del Faraón de turno como constructor. De ser esa su función, su  saqueo y exhibición perenne en tantas plazas europeas e incluso americanas, podría interpretarse como un error, que sería similar a la de hacer exhibición artística  de una torre grúa utilizada en Nueva York  con el nombre bien artístico de la compañía constructora en sus laterales y del Jefe del Estado americano en su centro.

Otras pirámides de la Historia humana.-

Entre los numerosos monumentos piramidales del mundo destacan los centroamericanos: aztecas, mayas, del Sol, Popoyán y Cholula (Puebla-México), pero en especial por su gran belleza sobresale  la actualmente declarada nueva maravilla del mundo la Pirámide del templo de Kutulcán en Chichen Itzá ( Yucatán- México) . También hemos de mencionar las antiguas pirámides truncadas de China localizadas en Xi'An y realizadas en el Siglo III antes de Cristo..


Pirámide truncada del templo de Kukulcán (Chichén Itzá) (Yucatan-México), nueva maravilla mundial.


 

Iimágen  parcial de la Pirámide de Cholula, la más voluminosa de América. (cerro Cholula, Puebla- México)

 



Vistas laterales e imagen satélite de las antiguas pirámides truncadas chinas de XI'AN, igualmente son perfectamente geométricas y orientadas, como las egipcias, en una misma dirección geográfica,  lo que nos hace pensar que fueron construidas de la misma manera que éstas: por aposición de capas nuevas, no así en las últimas fases detenidas a una determinada altura para que quedasen las truncadas.

La investigación de la técnica constructora de estas otras maravillas espero nos depare nuevas e insospechadas sorpresas porque allí donde está la impronta humana hay sin duda  osadía, imaginación, habilidad y arte sin límites. Esperamos a técnicas próximamente venideras que nos aclaren el interior de todas las pirámides sin necesidad de excavarlas o de destruirlas, es decir como en una  radiografía. Hoy día se obtienen imágenes  con ondas de radio o sonido  de las montañas y datos por estudio espectral luminoso de los accidentes geográficos del ardiente (350º Celsius) planeta Venus. Quizás algún día la técnica científica nos presente,  imágenes de las pirámides con todos sus conductos y cámaras mortuorias, de manera similar a como hoy la Resonancia nuclear nos informa con toda precisión de las cavidades y vericuetos de nuestro propio cuerpo.

Si has llegado a este final, espero que haya sido de tu agrado todo lo expuesto.


Jonás ---2007- revisado en 2024