domingo, 15 de diciembre de 2024

La Artrosis

EL FANTASMA DE LA ARTROSIS





Nos sigue a todos a lo largo de la vida. Cuanto más mayor es la pertsona, mayor es su presencia. Hay quien define la artrosis como una enfermedad exclusiva de desgaste. Las articulaciones, tejido cartilaginoso bien diferenciado, presentan una mínima proliferación celular y una mínima reposición del desgaste originado por el continuo rozamiento de la movilidad. El resultado es una lesión irrecuperable  en superficies articulares con un daño apreciable y progresivo.

Si bien todo ello es cierto existe otro factor, aún más importante, que puede lesionar la membrana sinovial articular. Me refiero a la nefasta acción de la inmunidad, cuando deja de poseer su más importante cualidad: la especificidad.

El tejido articular, muy rico en mucopolisacáridos y en mucorpteínas resulta un tejido imán  para muchos anticuerpos.

Existen similitudes entre unos antígenos y otros y por ende entre unos anticuerpos y otros.Estas similitudes tambien lo son funcionales y algunos anticuerpos fabricados con una finalidad curativa van a fijarse con una unión menos fuerte, pero más extensa, en superficies articulares o tendinosas, provocando diversas patologías  que venimos considerando como artrosis. Pasados los cincuenta años iniciales de vida, es de apreciar la cantidad de anticuerpos elaborados para curar o evitar muchas enfermedades, así como  la cantidad de anticuerpos incompletos y alérgicos que van almacenándose en nuestra sangre.  Un  órgano diana, como es el articular, lesionado además por el desgaste natural de los años, no tarda en apreciar la fijación de otras agresiones pseudoinmunes. Afortunadamente , ya lo dije, se trata de uniones antígeno anticuerpo débiles y generalmente reversibles. Basta el calor, la vasodilatación y el ejercicio para que afortunadamente vuelvan a separarse antígeno y anticuerpos y sean éstos reabsorbidos por la sangre causante del problema , eso sí :dejando un recuerdo inflamatorio más o menos doloroso.

¿Qué hacer para evitar y tratar la artrosis?

En primer lugar evitar las lesiones articulares debidas al uso excesivo o al mal uso de una articulación. También en no posos casos debidas al desuso de las mismas. Es necesario el movimiento, pero debe de ser el adecuado en frecuencia e intensidad.

En segundo lugar tratar adecuadamente  si es posible, las enfermedasdes auto-inmunes. Ellas son sin duda las causantes de los casos más nefastos y dolorosos de artrosis degenerativas.

En tercer lugar evitar las enfermedades alérgicas, en especial el asma y las dermatitis alérgicas, que producen un exuberante aumento de determinados anticuerpos e inmunoglobulinas E , lo que puede dar lugar a la agresión artular o tendinosa.

En cuarto lugar el uso del calor directo: baños calientes y también  masajes, que pueden mejorar el cuadro patológico. También es beneficioso el uso de chorros de agua helada  sobre la articulación afectada a tavés de la vasodilatación secundaria posterior que producen en ella.

En quinto lugar una alimentación variada, sin abuso de carnes, productoras de un excesivo catabolismo úrico o de un exagerado aporte de antígenos inespecíficos. Son recomendables bebidas abundantes, y frutas diuréticas. También es muy interesante el consumo diario de lechuga, muy rica en látex. Probablemente el látex ejerza una acción depurativa de anticuerpos en exceso, en su breve paso por la circulación portal,  ya que es bien sabida su potencial fijación in vitro  a los mismos (pruebas diagnósticas con látex).

En sexto lugar mantener el peso corporal adecuado que no suponga un exceso de trabajo para las grandes articulaciones de la columna, pelvis o piernas. Muchas artrosis seon debidas exclusivamente al sobrepeso.

En séptimo lugar, nos pondremos en las manos sabias de especialistas reumatólogos, ya que no es nada conveniente la automedicación. Hoy día existe un verdadero arsenal farmacéutico de antiinflamatorios, esteroideos, no esteroideos,  en pomadas o por vía oral, así como de antidolorosos potentes. No recurrir al farmacéutico que sin conocer ni estudiar tu problema te despachará sin duda lo primero que se le ocurra.

En octavo lugar recurrir a la cirugía cuando existan alteraciones morfológicas (artrosis deformantes), que hagan imposible la función de la movilidad articular. Hoy día se realizan formidables operaciones con injertos plásticos y metálicos que pueden solucionar el movimiento articular.



jonás.-