EL FANTASMA DE LA ARTROSIS
Dedicado a mi buena amiga María Jesús.
Nos sigue a todos a lo largo de la vida. Cuanto más mayor es la persona, mayor es su sombra acosándola. Hay quien define la artrosis como una enfermedad exclusiva de desgaste. Las articulaciones, tejido cartilaginoso bien diferenciado, presentan una mínima proliferación celular y una mínima reposición del desgaste originado por el continuo rozamiento de la movilidad. El resultado es una lesión deformante en superficies articulares con un daño apreciable y a veces progresivo.
Si bien todo ello es cierto existe otro factor, aún más importante, que puede lesionar todavía más la membrana sinovial articular. Me refiero a la nefasta acción de la inmunidad, si ésta deja de poseer su más importante cualidad: la especificidad.
El tejido articular es muy rico en mucopolisacáridos y en mucorpteínas y por eso resulta un tejido imán para muchos anticuerpos circulantes.
Existen extraordinarios parecidos entre unos antígenos y otros y por ende entre unos anticuerpos y otros. Estas similitudes también lo son funcionales y algunos anticuerpos fabricados con una finalidad curativa frente a gérmenes van a fijarse con una unión menos fuerte, pero más extensa, en superficies articulares o tendinosas, provocando diversas patologías que venimos considerando como artrosis. Pasados los cincuenta años iniciales de vida, es de apreciar la cantidad de anticuerpos elaborados para curar o evitar muchas enfermedades, así como la cantidad de anticuerpos incompletos y alérgicos que van almacenándose en el arsenal de nuestra sangre. Un órgano diana, como es el articular, lesionado además previamente por el desgaste natural de los años, puede no tardar en acusar la fijación de agresiones auto-inmunes. Afortunadamente , ya lo dije, se trata de uniones antígeno anticuerpo débiles y generalmente reversibles. Basta el calor, la vasodilatación y el ejercicio para que afortunadamente vuelvan a separarse antígeno y anticuerpos, eso sí : dejando a veces un recuerdo inflamatorio más o menos doloroso o acaso una discreta deformación.
¿Qué hacer para evitar y tratar la artrosis?
En primer lugar evitar las lesiones articulares debidas al uso excesivo o al mal uso de una articulación. Existen profesiones y actividades deportivas que agobian ciertas articulaciones, como el agricultor, doblando su columna lumbar continuamente, el tenista forzando sus codos en los disparos de pelota, el ciclista doblando muchas horas la espina dorsal, el estudiante si no utiliza una posición de lectura adecuada para su espalda y cuello, etc, etc. También en no posos casos las lesiones articulares pueden ser debidas al desuso de las mismas., como ocurre en el sedentarismo. Es necesario el movimiento, pero debe de ser el movimiento adecuado tanto en frecuencia como en intensidad.
En segundo lugar . Tratar adecuadamente, en la medida de lo posible las enfermedades auto-inmunes . Ellas son sin duda las causantes de los casos más nefastos y dolorosos de artrosis degenerativas. Nos pondremos en las manos sabias de especialistas reumatólogos. Hoy día existe un verdadero arsenal farmacéutico: Metrotexato, inhibidores de la señal inflamatoria (agentes biológicos anti TNF **** umab) antiinflamatorios esteroideos y.no esteroideos, en pomadas o por vía oral, así como de antidolorosos muy potentes.
En tercer lugar evitar las enfermedades alérgicas, en especial el asma y las dermatitis alérgicas, que producen un exuberante aumento de determinados anticuerpos e inmunoglobulinas E , lo que puede exacerbar la agresión articular o tendinosa.
En cuarto lugar el uso del calor directo: baños calientes y también masajes, que pueden mejorar el cuadro patológico. El mejor masajista es uno mismo, ya que siente su acción positiva, mientras alcance sus lugares adecuados con vigor. Se puede asociar el masaje a la aromoterapia si se utilizan bálsamos olorosos que potencian la accion curativa. Si a la par escuchamos música y llevamos un determinado ritmo de frotamiento estimulamos la respuesta dopamínica de premio que estimula el bienestar.
También es muy beneficioso el uso de chorros de agua helada sobre la articulación afectada a causa de la vasodilatación posterior que producen en ella. Igualmente es satisfactorio el colocar un producto congelado (por ej: una lata de cerveza sacada del congelador) y tenerlo en contacto por la zona afecta tan sólo unos 10 minutos cada día. Acentúo la acción beneficiosa del movimiento en la medida de lo posible, porque siempre es liberador de las propias endorfinas que yugulan el dolor.
En quinto lugar una alimentación variada, sin abuso de carnes, productoras de un excesivo catabolismo úrico o de un exagerado aporte de antígenos inespecíficos. Son recomendables bebidas abundantes, y frutas diuréticas. También es muy interesante el consumo diario de lechuga, muy rica en látex. Probablemente el látex ejerza una acción depurativa de anticuerpos en exceso, en su breve paso por la circulación portal, ya que es bien sabida su potencial fijación in vitro a los mismos (pruebas diagnósticas con látex que realizamos para diagnósticos reumáticos)).
En sexto lugar mantener el peso corporal adecuado que no suponga un exceso de trabajo para las grandes articulaciones de la columna, pelvis o piernas. Muchas artrosis son debidas exclusivamente al sobrepeso.
En séptimo lugar huir de la automedicación y de los consejos vecinales.Tampoco recurrir de entrada al farmacéutico que sin conocer ni estudiar tu problema te despachará sin duda lo primero que se le ocurra o lo más rentable para su negocio.
En octavo lugar : siempre podemos recurrir a la cirugía cuando no existan intensas alteraciones deformantes generales . Hoy día se realizan formidables operaciones con injertos plásticos y metálicos que pueden solucionar el movimiento articular en rodillas y en cadera, existen inyecciones de cemento articular para evitar deformaciones en cuerpos vertebrales, etc, etc.
Epicuro 20112-2019