martes, 23 de abril de 2019

NEUROTRANSMISORES

DEPENDEMOS DE NEUROTRANSMISORES
                                             A mi hija Maite con todo mi cariño.
                               




 Líbrame de las aguas caudalosas. (Salmo 143)

Sin deterioro alguno de la existencia de nuestra base espiritual dotada de sus potencias : voluntad, inteligencia, memoria y afectividad, hemos de saber que dependemos, a veces en parte, otras por completo, de factores fisiológicos. Nuestro íntimo "yo" se interrelaciona con la realidad exterior por medio de cadenas de células neuronales. A su vez éstas se  conectan y modulan en sus recíprocas señales mediante impulsos electroquímicos que generan la secreción en sus espacios de transmisión, llamados  sinapsis, de diversas sustancias químicas que desde unas décadas venimos llamando: neurotransmisores. Su influencia en el comportamiento humano es a veces tal que en algunos casos se puede comparar con la fuerza de las aguas caudalosas.
Vesículas de neurotransmisores sinápticos.

Los primeros agentes descubiertos en el funcionamiento del impulso neuro-muscular fueron la acetilcolina y la adrenalina. Así se dividió al sistema nervioso autónomo en parasimpático o colinérgico y simpático o adrenérgico, según la preponderancia de uno u otro transmisor sináptico. Más tarde se fueron agregando, según demostraban los experimentos farmacológicos, una inmensa corte de primeros mensajeros, luego de secreciones neuronales, amen de sus activadores, inhibidores , competidores y recaptadores. Se descubren  así substancias  como entre otras  la noradrenalina, dopamina, serotonina, aminoácidos como el gaba, ac glutámico, aspártico, etc y  algunos polipétidos como las endorfinas, encefalinas, ACTH, vasopresina, etc.       

He aquí  algunas de sus estructuras químicas:

Aún  más significativo: existen una serie de mecanismos moduladores,  de reducción o ampliación, en canales de paso para las señales inter-neuronales con total  especificidad junto con  otros muchos mecanismos para su control indirecto. De esta forma se controla la acción de los más diversos neurotransmisores. Los más importantes son:

El glutamato.- Es el neurotransmisor más común en el Sistema Nervioso Central y es especialmente importante en relación con la memoria. Sabemos que una excesiva producción de glutamato, que  es tóxico para la propia neurona, produce la  ALS o enfermedad de Lou Gehrig.

Acetilcolina.- Descubierta por el Nóbel Otto Loewi. Necesaria para la transmisión del impulso nervioso a nivel sináptico muscular esquelético , cardíaco y visceral,  así como para la realización de  reflejos medulares. Es influida negativamente por la acción de la nicotina procedente del tabaco. Participa en la regulación del sueño a través del sistema " R.E.M ". Existe un vínculo entre la acetilcolina y la enfermedad de Alzheimer. En el cerebro de los fallecidos por esta dolencia existe un déficit del 90% de la acetilcolina que existe en el cerebro de otros ancianos. Es ello probablemente debido   a la atrofia intensa neuronal producida por la propia  enfermedad.

Serotonina.- Relacionada con la emoción y con el estado de ánimo. Precursora de la Melatonina influye en la regulación del sueño y del ritmo circadiano, y estimula a otras como la dopamina y las endorfinas.  Tiene un papel vasoconstrictor plaquetario.  Se halla relacionada con  la acción de la cocaína. Su carencia  lleva a la depresión endógena, así como a problemas con el control de la ira, desorden obsesivo-compulsivo e incluso es la causante de la mayoría de los suicidios. La inhibición de su recaptación (Prozac) (ganancia en serotonina) es la base del tratamiento antidepresivo y del control del dolor  en polineuritis . (herpes zoster, diabetes, alcoholismo, etc).

Noradrenalina .-Descubierta por el biólogo alemán  von Euler  Producida en la médula suprarrenal. Estimula la vigilia, la fuerza, el movimiento, la  acción, la seguridad, la confianza en uno mismo. Su falta produciría pasividad, falta de atención,  parálisis, timidez, catatonia. Estímulo activo del ritmo cardíaco. Es también importante en el mecanismo de la memoria y de la atención. Su falta  tiene relación con el autismo y con la hiperactividad., El stress tiende a agotar nuestra reserva de adrenalina, mientras que el ejercicio tiende a aumentarlo. Las anfetaminas funcionan causando liberación de la misma.

Dopamina.- Alguien la ha caricaturizado como la sustancia del placer, del estímulo o de la  recompensa, para la corteza  cerebral. Realmente es un neurotransmisor inhibitorio, lo que significa que sus receptores bloquean la tendencia de la neurona a descargar impulsos.. En  algunos núcleos basales cerebrales (sustancia negra, putámen) su ausencia produce la enfermedad de Parkinson:  falta de control del movimiento fino  mantenido, rigidez,  depresión. Sin embargo su exceso en lóbulos frontales produce la  esquizofrenia. El  tratamiento efectivo que hoy día existe para esta afección, se realiza inhibiendo  al sistema dopaminérgico, (sobre todo los receptores D2) .  Es muy curioso el parecido químico entre dopamina y una parte de la molécula de la clorpromazina, poderoso agente curativo de la esquizofrenia, y que viene a ser  algo así como una llave a su moldura.

Oxitocina.- A dosis altas induce la contracción uterina del parto.  A menores concentraciones  es también junto a la  testosterona,  la sustancia  causante del placer orgásmico

Encefalinas y Beta-endorfinas.- Substancias controladoras del dolor físico . Son las imitadas por  la falsa llave que representan  otras  con gran parecidos químico como la morfina y heroína, creadoras de un síndrome de abstinencia que es  muy doloroso.  ase cree que su exceso de acción podría traducirse en la aparición del autismo infantil, ya que a veces estos pacientes mejoran con la utilización de sustancias inhibitorias de los canales endorfínicos, como la naloxona.  Se activa  la aparición  natural de endorfinas y encefalinas mediante el masaje muscular y por la acupuntura.

Gaba.- Se trata de otro neurotransmisor inhibitorio. Frenaría  a los estímulos que producen ansiedad. Aumentan su actividad  los psicotropos o ansiolíticos, diazepan, orfidal, lexatin, trankimazín etc, que por abuso pueden crear también un  síndrome de abstinencia o carencia..

Otros neurotransmiores
Otras sustancias en íntima relación con neurotransmisores.- Como lo son los glucocorticoides, que son muy  poderosos antiinflamatorios y algunas Vitaminas como la B1 y B12. La primera es exclusicamente antineurítica. La segunda se halla  presente en los extractos antianémicos del hígado (como demostró Sánchez Rodríguez en 1940).y se aisló químicamente con posterioridad, siendo capaz de curar no sólo la anemia perniciosa, sino también mejorar notablemente las polineuritis, a veces asociadas a ella ,  descritas ya  por Lépine desde  1885. Por esta razón hoy día se utiliza la Vitamina B12 además de como el más  potente factor anti-anémico, en el tratamiento causal y sintomático de los  dolorosos pinzamientos radiculares vertebrales. Es por eso que se halla lasvitaminas B1 y  B12, como las endorfinas,  muy relacionadas con el control del dolor..



EL EQUILIBRIO EN LOS NEUROTRANSMISORES

Existen, de seguro otros factores que inducen la producción de diversos neurotransmisores que a su vez inducen bienestar. Me estoy refiriendo al fenómeno musical:  secuencias sonoras  para sentir tranquilidad, paz, armonía consigo mismo, auto-confirmación , alegría, entusiasmo, excitación motora con el baile, etc. La Música, con su sucesión de sonidos y tiempos puede inducir una respuesta cerebral muy profunda y es , por tanto uno de los más inquietantes misterios aparcados.. Queda más ampliado este tema  en el capítulo adjunto "La magia de la música". También este arte podría colaborar y no poco en la terapia de muchas afecciones del sistema nervioso.

Todas estas transmisiones bioquímicas de nuestro sistema nervioso van modulando su capacidad de acción y respuesta a diversos estímulos externos y constituyen lo que venimos definiendo como carácter personal de cada individuo. Siempre he pensado que al igual que la luz blanca es absorbida en cada uno de sus colores por una sustancia, siendo definida por el color resultante de la misma, o lo que es más exacto por su espectro de absorción  óptico, también el individuo queda definido por su espectro neurotransmisor que modula sus diversos sentimientos y capacidades de reaccionar.  En una frase más popular diríamos que cada uno estamos dirigidos por nuestra propia "tropa" de neurotransmisores. Estas. peculiaridades bioquímicas se van diferenciando a lo largo de la vida, desde la infancia, y  definen  las diversas tendenciaas ante  los estímulos ambientales y sociales. El Sistema nervioso es un aparato  muy plástico, capaz de irse acomodando como la arcilla modelada, de una manera estable, a cada condición, máxime si es intensa o repetitiva. (Véase alteraciones de la sexualidad, en el capítulo que le dedico al tema). Posiblemente ya es en la infancia y juventud cuando se pueden delimitar alteraciones más o menos serias de la personalidad, y por lo cual hemos de procurar que estos períodos de aprendizaje se lleven a cabo en los medios más  equilibrados posibles.

Pero la vida es dura y es necesaria la lucha y es conveniente la adaptación a ella  en la medida de lo posible. Ya hace algunas cuantas décadas Hans Selye definió fisiológicamente el proceso de adaptación como " stress". Denunció la intervención necesaria de las hormonas suprarrenales, medulares y corticales,  para la superación de las crisis, hormonas controladas por un sistema nervioso superior que el llamó eje Hipotálamo-Hipofisario. Ya en éste o en sus cercanías se encuentran el control del aparato hormonal y una buena parte de los neurotransmisores de que hoy hablamos: para el control de sueño, de la sexualidad, del dolor, del apetito, de la fiebre, de la respiración, del bienestar y del placer, de la actividad y el movimiento, de la satisfacción o auto-premio y de la depresión o  auto-castigo. Se podría suponer que la ansiedad, así como las psicosis ( enfermedad. maníaco-depresivas y   esquizofrenia), amen de los trastornos profundos del desarrollo de  la personalidad  ( como la psicopatía agresiva) podrían ser consideradas como fallos de la adaptación que inducen respuestas  anómalas en neurotransmisores .

Raro es el día en que las noticias no nos denuncien algún episodio violento, crimen o suicidio. La causa es sin duda la inadaptación al modo de vida actual así como el abuso de las drogas. Es el esfuerzo para transformar o adaptarse a un  medio adverso, en el que el hombre es lobo para el hombre, en el que la competencia es continua y a veces desleal, en el que el individuo ve peligrar frecuentemente su seguridad, la de su familia y ve empequeñecer su necesario territorio propio. Es el esfuerzo continuo, repito, que puede fracasar en la inadaptación y en  la alienación de cualquier ciudadano normal.

 Es en este contexto de tendencias instintivas en el que se produce la sujeción del comportamiento humano a las leyes de la estadística. Parece inexorable que haya un determinado tanto por ciento de individuos violentos, ídem de de fracasos profesionales o matrimoniales. Pero no es así, si el individuo elabora lo que venimos llamando una verdadera personalidad. La voluntad humana puede romper todas las frías estadísticas, es lo que da valor al verdadero hombre sobre el verdadero animal. No es labor fácil el control de las propias tendencias, pero no es tampoco, una empresa imposible. Depende de una mínima constancia, de una mínima atención, de una nutrición adecuada  y también de no rehuir bajo ningún complejo, la ayuda médica que pudiera ser precisa.

Siempre se trata de involucrar a la herencia como factor decisivo en todas las enfermedades. Más aún en las psíquicas y hasta en la tendencia de adquisición de malos hábitos como lo es el alcoholismo o el tabaquismo. No obstante el estudio serio de gemelos homozigóticos no parece avalar dicha preponderancia en su etiología. La presencia de numerosos gemelos de distinto diagnóstico y evolución mórbida parece reducir el papel de la herencia por debajo del nivel producido por la agresión  ambiental individual en estas clases de alteraciones psíquicas.

No más violencia doméstica, ni física, ni verbal, ni psicológica. Las subidas de adrenalina se combaten con el deporte. Hay que poner la energía en el lugar y momento adecuado, no a destiempo y haciendo pagar los vidrios rotos al ser más próximo, que casi siempre es, curiosamente, el que más te quiere. Eso es simplemente una conducta auto-destructiva.  Dialogar, comprender, respetar y amar generosamente evitarían muchos malentendidos. La tendencia al suicidio es el grado agresivo siguiente y es muchas veces ocultada por falsa vergüenza, incluso al propio médico que ni se  lo imagina. Bastaría, si no fuesen suficientemente activas las medidas de higiene psicológica, suficiente sueño, deporte  y descanso, diálogo y confianza, con una suave terapia con algún inhibidor de la recaptación de la serotonina ( fluoxetina, prozac), para que la agresividad hacia otros o hacia uno mismo dejase de ser la dueña de la persona a la que puede arrastrar como un torrente de aguas caudalosas.

Igual digo sobre la ansiedad en la que  una vida equilibrada y metódica, el necesario diálogo y amistad con las personas en las que crees (Dios, familiares, amigos), el trabajo creativo, la creación de real autoestima, el descanso pleno, la alegría, el sentido del humor que suele ser una tabla de salvación ignorada, podrían ser resolutorios. De no ser así se debe recurrir al consejo del médico prudente y experimentado. No rehuyamos el auxilio de la medicina cuando es precisa, porque es lo único que muchas veces puede salvar a un individuo y a su felicidad.





Epicuro

Enero 2005- 2019