REALIDAD DANTESCA DEL ABORTO
Si eres una persona sensible algunos te dirían que no leas
este artículo porque te puede herir. Yo te digo que lo seas o no, debes hacerlo
porque es el aborto una infame realidad
que se oculta tras la ignorancia y en el desconocimiento
de la mayoría. Para que te hagas una idea del problema te vamos a dar números
claros y concisos, obtenidos del Instituto de Política Familiar,
"I.P.F", sobre los abortos voluntarios realizados en España desde el
año 1982. En Julio de ese año se instauró la legalidad del aborto bajo tres
condicionamientos: el de violación de la madre, el de claras enfermedades
congénitas fetales y por último el de protección de la salud psíquica y física
materna (auténtico coladero por el que se aceptan el 97% de los crímenes contra
el no nacido.
Faltan en este cuadro los dos último años desconocidos
cuando se realizó. Empezamos en 1985 con la admisión del aborto con ciertas limitaciones. y estos datos: En 2004 fueron 84.985 los
abortos realizados en España y en el 2005 fueron 85.000. Quedémonos con esta
última cifra de 2005 y comparémosla con la tan cacareada cifra suministrada por la Dirección General de
Tráfico de muertos en carreteras españolas en dicho año: la de 3.332 de
fallecimientos por accidente de circulación en dichas vías . La Televisión,
regida por el gobierno de turno, hace
buenas campañas de prevención de estas muertes en carretera pero, de manera mal intencionada, silencia
totalmente las primeras, realizadas "asépticamente" en sofisticados
quirófanos y que son 25 veces más numerosas. La opinión pública se escandaliza
de los crímenes terroristas de ETA: unos mil y pico de españoles adultos
asesinados por dicha organización terrorista en los numerosos años de su
existencia y olvida los crímenes intrauterinos cometidos por una sociedad
irresponsable que en un sólo un año se elevan a la cifra aproximada media de 100.000 de españoles
muertos cada año antes de nacer.. ¿Estamos acaso
completamente locos?....
Si proseguimos a lo largo de la década siguiente se nos irá congelando el alma por tanto aborto cometido.en España.
Si proseguimos a lo largo de la década siguiente se nos irá congelando el alma por tanto aborto cometido.en España.
El mal uso de las llamadas células "madre".
No me refiero a las células que se pueden obtener del
individuo adulto y utilizar en su posible curación de dolencias, sino a las
células obtenidas de seres humanos vivos
en su primera etapa. Habría que agregar a la pasión destructiva del aborto la
de la manipulación celular embrionaria. No contentos con la eliminación de
neonatos, a algunos se les ocurre que se pueden hacer experimentos con dichos
seres, los que sobran de las fecundaciones "in vitro", naturalmente "en bien del progreso de la
salud pública y para curar
enfermedades". Se congelan embriones, se mutilan y se implantan sus
células para curar dolencias.....¿Pero ...hasta dónde vamos a parar?. Tan sólo
la Iglesia impone su voz en defensa del
que no puede hablar, y dice que su vida
es sagrada desde su comienzo. Lo hizo repetidas veces desde Pío XII con la
censura de la fecundación artificial, con la
del control egoísta de la fecundidad, a través de los anticonceptivos,
con la prohibición del aborto en todas los períodos de la vida fetal y ahora
con la de toda manipulación del más débil: del embrión humano. Pero parece en vano, rápidamente es la Iglesia caricaturizada y criticada por su testimonio en los medios de comunicación, esas emisoras
televisivas y esas cadenas radiofónicas de tres al cuarto, administradas con nuestro dinero y manipuladas
por el propio gobierno que se arroga ese derecho ilegítimo.
Sobre la pastilla del día después.-
Después de la irrupción descontrolada e irresponsable del
anticonceptivo, con el que la tasa de natalidad descendió en España al 0%, ha
aparecido la llamada píldora del día después que no es que lleve la intención de
prevenir el embarazo, sino realmente de eliminarlo si se hubiere
producido. Las estadísticas expuesta anteriormente no consideran el número de los microabortos de la fatídica píldora del día después. El índice de natalidad español = 0 % si lo atestigua.
La llamada pastilla del día después es definida por las
casas farmacéuticas fabricantes como una píldora “interceptiva”, término
inventado e inexistente en el
diccionario de la lengua que quiere dar a entender que es algo parecido a un
anticonceptivo. Nada más lejos de la realidad, pues no previene el embarazo,
sino que de estar comenzado éste trata de destruirlo, bien impidiendo la anidación del embrión ya recién
formado o bien expulsándolo . en ambos casos mediante dolorosa contracción
hemorragia uterina.. Es pues una medicación administrada con intención oculta que es abortiva .
Si hacemos un repaso sobre los fundamentos de la embriología
sabremos que la concepción del nuevo ser se realiza por fusión de un óvulo y un
espermatozoide dentro de una de las femeninas trompas de Falopio, los conductos
que unen al útero con los ovarios.
Dicho encuentro se realiza a las pocas horas del coito. Mas cuando se ingiere la llamada ”píldora
del día después” pueden ocurrir tres cosas: la primera que no haya existido
dicho encuentro, en cuyo caso su molesta y dolorosa acción es totalmente
inútil, la segunda que si que haya habido esa fecundación del óvulo
por el espermatozoide, se habría formad entonces una célula embrionaria con todos los genes del padre y de la madre para ser
destruida por expulsión. En tercer caso podría no producirse la total
eliminación del embrión y sufrir éste la acción lesiva de la droga con riesgo
de malformaciones posteriores.
Esta es la verdadera
imagen de la píldora, no la que nos pinta una industria farmacéutica interesada
en ganar dinero, una “autoridad sanitaria” cobarde e irresponsable o unos
usuarios que generalmente por ignorancia la usan frecuentemente con la falsa
justificación de que el embrión humano
“no es nada” (si así fuera realmente..¿ porqué no dejarlo en paz?), olvidando
que ellos fueron esa misma “nada” en el comienzo de sus propias vidas que fueron respetadas.
Por otro lado hay que mencionar otro daño seguro que la
llamada pastilla del día después pude producir. Me estoy refiriendo a la losa
de remordimiento que suele dejar cualquier forma de aborto en la conciencia de la mujer que la usa,
porque en el fondo ella, y sólo ella, se
queda , tras la ingestión de la píldora ,con la idea para siempre de que
probablemente ha “eliminado” a su hijo. Muchos psicólogos reconocen tener que
tratar dichas obsesiones, aún más frecuentes que las producidas por el aborto
directo.
Es la llamada píldora del día después, además de un pésimo remedio a un descontrol de la natalidad, un escalón
que facilita la aceptación del aborto en toda regla.
La acción de los médicos que defienden la vida es la de
protegerla desde su comienzo hasta su final porque iguales son los derechos a
la misma del embrión, del feto, del recién nacido, del niño, del adulto o del
anciano. Es por eso que si la “autoridad sanitaria” mira para otro lado,
lavándose las manos con una “imposición
de venta con receta médica”, u
obviando la responsabilidad a los laboratorios farmacéuticos, o bien trata de imponer esta norma abortiva como
“obligación” natural del sanitario, nosotros
los médicos podemos y debemos acogernos a la ley de objeción de
conciencia y negarnos a colaborar en esta maniobra mal intencionada contra la
vida del inocente.
Ya decía con sabia razón el gran filósofo y humanista Julián
Marías que "una civilización que no protege su crecimiento está destinada
al fracaso y a la desaparición". Lo decía angustiado ante la dantesca
realidad del aborto en occidente en general
y en España en particular, agregando que lo que más le escandalizaba era
ver cómo la sociedad entera ignoraba voluntariamente este horrible crimen
contra sí misma. "Un pueblo que no aprende del pasado no llegará al
futuro". Con esta frase profetizaba el ilustre maestro que en un futuro se
identificará nuestra cultura, la de los siglos XX y XXI , no por los grandes
inventos o progresos científicos, sino por albergar la cultura
de la muerte, la locura del suicidio colectivo de una civilización con
la liquidación de los más débiles : sus
neonatos y sus ancianos. Porque nada nos diferencia ya de aquella Roma
antigua que tiraba los fetos no deseados a las alcantarillas que drenaban en el
río Tíber. Ahora se incineran, (es porque
no es estético que reaparezcan en
los desagües de las alcantarillas..). Sí, se incineran en los hornos de
múltiples clínicas privadas. Nada nos separará tampoco ya de un destino común
con la Roma decadente y como aquella sufriremos la desintegración de toda
nuestra cultura y civilización a manos de extranjeros menos
"progresistas" , pero más civilizados con su propia humanidad. El
papel invasor de los bárbaros del Norte ahora lo desempeñarán los pobres magrebíes, los de la Europa del Este y los numerosos hispanoamericanos, emigrantes todos los que penetran incontrolados en nuestro país. Hemos de reconocer que son más
sanos que los actuales españoles, porque al menos ellos buscan sobrevivir, no se auto-eliminan de
la vida.
Benidorm Julio de 2007- Abril 2019
Epicuro

